En el día de hoy es necesario que abras tus ojos para ver y tus oídos para oír, porque de lo contrario te perderás los detalles importantes que deberías de tener muy presentes y qué son los que te facilitarían, en gran medida, el crecer y avanzar.
Ya se te dijo que este es un momento de cambio y transición, de profunda transformación, pero si te mantienes renuente atravesar tus propias sombras y no aceptas el que es necesario cambiar algo en ti, entonces permanecerás varado en el mismo punto de siempre, sin tirar para adelante, ni para atrás.
Toda transformación proviene de un cambio que a su vez es promovido por una acción, un paso que des, y es necesario estar dispuesto a dar esos primeros pasos.
Es importante que no te ofusques ante aquello que tú detectas como un obstáculo o como algo que te desilusiona, o que incluso, más allá, puede representar un sentimiento de profunda traición, o perdida para ti, algo que tal vez te asusta, algo a lo que no le quieres hacer frente, a algo que te da miedo incursionar en ello, o que simplemente no te sientes con ganas de dar pasos en este momento por cansancio o desmotivación.
Ofuscarte te lleva a ser reactivo y te hace perder de vista la verdadera magnitud de tu propio poder, de todo lo que tú puedes hacer para efectuar cambios en tu vida que te lleven a mejorar tu situación.
Obviamente cada vez que hacemos un cambio se desencadenan una serie de acontecimientos que pueden desestabilizarnos un poco, pero cuando atraviesas el evento te das cuenta de que ese cambio era justo y necesario, era lo mejor que te podría haber pasado y ya nunca serás el mismo de antes evidentemente.
Es un momento de cierre de ciclo y en todo cierre de ciclo es necesario hacer una introspección y una reflexión profunda para determinar en qué posición estás, aceptar las circunstancias que vives y asumir las responsabilidades que se derivan de esas circunstancias.
Piensa que lo que ahora sucede no es sino lo que se deriva de lo que anteriormente se ha construido, revisa los eventos que suceden a tu alrededor, revisa tus propias creencias, revisa tus propias actitudes frente a todo esto que te sucede, revisa los cambios que sientes en lo más profundo de tu interior que debes hacer y simplemente acepta que en tus manos está el poder de obrar ese cambio, en tus manos tienes la solución.
El propio universo y tu propia alma te están empujando dulcemente a que completes tu renovación y hagas avances en tu vida.
No te desanimes si en este momento cosas que dabas a lo mejor por hechas pues no lo son tanto, y no te arrojan los resultados qué pensabas que te darían.
No te resistas a las transformaciones que acontecen y sobre las que tú no tienes el control, a veces por no salir de la zona cómoda se prefiere estar en una situación dónde sabes, a ciencia cierta, en tu interior, que ya no va a más que ya finalizó y prefieres soportar las tristezas de esa situación, el malestar, incluso indiferencia, a dar pasos que te abrirían puertas a vivir una nueva vida.
Es cierto que construir, tal vez algo desde cero, te dé pereza, te dé miedo, te sientas inseguro o simplemente no estés dispuesto a pagar el precio en tiempo, trabajo, esfuerzo, dedicación, compromiso, para abordar ese cambio o iniciar ese nuevo proyecto, pero si en lo más profundo de tu ser determinas que realmente estás dispuesto a cambiar, te darás cuenta que después de atravesar el proceso, tienes ante ti un amplio horizonte de oportunidades que se abren de par en par y que puedes aprovechar.
Es necesario que te permitas a ti mismo expandirte, abrir tu mente, abrir tus horizontes, abrir tu visión del mundo y qué te sientas como esa persona capaz de hacer un gran viaje y en ese viaje descubrirte a ti mismo, descubrir tu verdadero potencial.
Ello no quiere decir que te lances a lo loco sin mirar por donde pisas o por dónde vas, todo lo contrario, como todo viaje es un tiempo donde necesitas preparar, organizar, revisar, prever, desarrollar rutinas, planificar cada paso que vas a dar, en definitiva, entregar un esfuerzo, un tiempo y una dedicación a la preparación de todo lo que vas hacer de ahora en más.
Nada sucede porque si y aunque ahora en algún área de tu vida sientas, como se te dijo anteriormente, un obstáculo, no lo tomes como tal o tal vez experimentes un rechazo tampoco lo veas como tal, simplemente tómalo como un pequeño desafío que te invita a sacar fuera de ti la mejor versión que puedes dar y en todo caso, para darte cuenta de las señales que aparecen en tu camino que te indican la dirección y debes estar dispuesto a caminar y a transitar por ella.
Gracias por estar ahí y gracias por permitirme ser un canal para ti. Pero sobre todo gracias por ser tu ese faro de luz en el camino de otros. Gracias, gracias, gracias.
Que Dios te bendiga y guíe tu camino en la luz.
Recibe un abrazo muy fuerte con lluvia de Bendiciones del Cielo para ti.
RECIBE todo de forma directa en nuestro canal de TELEGRAM